miércoles, 11 de marzo de 2009

Madrid, 11 de marzo de 2004

Este post no lo he escrito yo. Lo ha escrito un amigo mío, riojano, Chema , seguidor de este blog(quierebien). Me parece que está escrito con tanto sentimiento que merece que esté al alcance de mucha más gente. Un abrazo Chema...



Nunca había utilizado este medio para algo parecido, pero realmente hoy, me estoy acordando de...¡ tanta pena!, que no he podido evitar echar algo fuera para que a nadie le parezca extraño, ¿por qué? Hoy, se escapa alguna lágrima. Esta, la nuestra, la gran especie humana, la que es capaz de salvar tantas vidas y a la vez destruirlas, ¿ será eso equilibrio?, quizá no dudaría en contestar que si; salvo por un pequeño detalle; yo puedo opinar, las personas que ya no están, porque a alguien le pareció necesario hacerlas desaparecer, no pueden hacerlo; también podría haber estado ese día, en ese lugar, y entonces ya, hoy no hubiera podido opinar. A mi me gusta mucho decir una frase que es la de vive y deja vivir, que cada uno haga lo que quiera con el mismo, pero que deje en paz al resto del mundo, que cada uno ame, odie, o haga gimnasia diaria con su corazón de la manera que mejor le parezca; a medida que escribo más pesimista me siento, ante la innecesaria fortaleza humana, a veces, me gustaría ser muy pequeño (si más), para esconderme de toda esa fuerza inútil. Quizá algún día podamos permitir que sólo aquellas cosas naturales de Naturaleza, decidan cuando y como debemos irnos de aquí; quizá algún día no le tengamos que dar las gracias a nadie, por habernos despachado antes de tiempo y sin siquiera haberlo pedido; quizá algún día dejemos que los niños crezcan y vean en sus paisajes que aunque las personas no somos iguales, ni pensamos iguales, ni andamos igual, sin ellas, esos paisajes no sería tan bellos y emocionante; quizá algún día esos niños puedan sentir la paz, sin necesidad de hablar de ella.Hace 5 años, un amigo, que ya no está, se fue, y en este caso porque el lo decidió, tenía su despacho muy cerca del mío, ese día, nada que ver con el de hoy, sacamos muchos, unos trapos a los balcones con un crespón negro; el también lo hizo, nos saludamos con la mano de balcón a balcón y hablamos por tfno de cómo nos sentíamos; estoy completamente seguro que los sentimientos eran sino iguales muy parecidos; rabia, impotencia, tristeza, mucha empatía con aquellos que se fueron sin pedirlo, y los quedaron solos, sin tampoco solicitarlo; en fin, mucha pena; pero ese amigo unos años después decidió irse. Libertad para sentir, para pensar, para soñar, para respetar, para hablar, para andar, para jugar.Quizá debiéramos mirarnos más adentro y ser capaces de sacar todo lo mejor que tenemos, y ser honestos muy honestos, para reconocernos bien; porque creo firmemente que se puede conseguir.
Un gran abrazo para toda la Humanidad.

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